Llevo enseñando idiomas a estudiantes de Instituto durante dos décadas: primero Inglés y Euskera en Bilbao (País Vasco) y ahora Francés y Español en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

Aunque hoy en día soy muy feliz siguiendo mi vocación como educadora, esto no fue siempre claro: me hice profesora por una serie de circunstancias, pero la enseñanza no fue mi primera opción de carrera. De hecho, yo quería ser ingeniera. Y por eso cuando obtuve mi título de maestra y me trasladé al Reino Unido, me negué a enseñar allí y estaba decidida a convertirme en gerente. La enseñanza era algo que podía hacer pero no era algo que quería hacer.

De hecho, la enseñanza se me hacía tan fácil que me sentía como si algo me faltara en la vida y decidí que la escalera corporativa era lo que yo quería hacer. Más tarde se me hizo claro que algunas personas sólo parecemos aprender por error y que creemos que si no trabajamos duro, no nos merecemos el éxito. Es decir: era joven y creía que todo lo que brilla es oro…

Pero si me pregunta usted hoy, 3 décadas más tarde y con más experiencia en el juego de la vida, le diré que no lo es.

Tuve posiciones como supervisora y gerente durante más de una década mientras trabajaba en el Reino Unido, y cuando me mudé a Ciudad del Cabo y mis circunstancias de vida volvieron a cambiar,  creé mi propio negocio como un autora, profesora de oración en público, life coach (tutora de vida y negocios) y facilitadora de cursillos de desarrollo personal. Pero muchos de mis clientes también querían clases privadas de idiomas, y con mi bebé recién nacido en aquel momento y trabajando desde casa, estaba dispuesta a abrirme a lo que el mercado pidiera y así comencé a volver al círculo de enseñanza de idiomas.

Y cuanta más gente conocía, más fuerte se hacía mi vocación. Hasta que llegué a tener tanto trabajo que ni siquiera podía pensar y por ello decidí cerrar mi negocio y esperar a mi próxima oportunidad. Mi próximo tren tardó 4 meses en llegar.

Era diciembre del 2015 cuando recibí un pequeño correo electrónico del director y propietario del centro de tutoría La Academia de Hout Bay. La pregunta era: ¿podría ayudar con la creación y la tutoría de español y francés en un plan de estudios basado en el currículum en Cambridge (IGCSE y Niveles AS, equivalentes a los grados 10 – 12 del sistema Surafricano o Instituto) y con un aprendizaje basado en la filosofía de Montessori. Leí el correo electrónico entre líneas y decidí ir a por ello.

Yo quería trabajar en una pequeña comunidad. Estaba cansada de ser una llanera solitaria y definitivamente, no iba a trabajar más en el mundo corporativo o en una empresa a menos que fuera como consultora. Mi hija tenía ya 10 años de edad y yo tenía más libertad de movimiento.

Durante las 3 décadas anteriores, yo había reunido y consolidado muchas habilidades y era capaz de juntarlas en una mezcla que yo sabía que funcionaba. Enseñar y capacitar a personas individualmente era intenso y también sentí el deseo de trabajar con las generaciones más jóvenes.

Era en aquel tiempo cuando por otro lado estaba trabajando a tiempo parcial en el Liceo (Instituto) Francés de Ciudad del Cabo (Le Lycée Français du Cap) y me encantaban los estudiantes. Me lo pasaba muy bien con ellos y parecía que hablábamos el mismo idioma.

Muchos maestros me remarcaban que no sabían por qué quería trabajar con este grupo de esta edad ya que pueden ser difíciles, tener mal humor, ser groseros, dar rabietas y tener actitudes desafiantes: sí, estoy hablando de vosotros, los adolescentes que estáis leyendo este artículo.

Pero si bien esto puede ser cierto, yo de hecho les veo como perfectos casi-adultos con un gran potencial sin explotar, con muchas ganas de encontrar su lugar en el mundo y su propia vocación, con ganas también de hacer algo bueno e importante para crear un mundo mejor, y con una botón de integridad intrínseco que sabe cuándo los adultos en sus vida están siendo honestos y transparentes, y cuándo no lo somos.

Nos tienen atentos y en máxima alerta, seguro, pero también nos hacen ser una persona mejor. Están abiertos y son flexibles al cambio, y son divertidos y traviesos. ¿Qué puedo decir? ¡Que me encantan!

Y por otro lado, parecen magnetizados hacia mí. Cuando me miran, parecen que me ven. Parecen saber quién soy y mi idioma parece tener sentido para ellos. Entienden lo que digo, hacen que mis comunicaciones sean fáciles y sin esfuerzo; puedo estar tan loca como quiera y ellos creen que es divertido. No me juzgan ni me critican. !Parece que hacemos un buen equipo!

Así, desde septiembre a diciembre del 2015, después de haber cerrado mi negocio y mientras estaba esperando a mi próxima, especial y única oportunidad, decidí ponerme al día conmigo misma y hacer las cosas que no me había dado permiso a hacer hasta entonces: empecé esa rutina de ejercicio que me había evitado durante más de 20 años y me sentía feliz, fuerte y lista para el próximo desafío.

Yo quería algo que me pudiera estirar, una próxima plataforma que me mostrara donde iría mi próximo ciclo en la vida… algo que me llevara a realmente meter el diente en un reto interesante. Y el tren llegó en la forma de La Academia Hout Bay – un centro de tutoría para estudiantes de instituto en el programa de Cambridge con una filosofía basada en la enseñanza Montessori.

Dicen que hay que tener cuidado con lo que se desea…

Todos esos años, mientras trabajaba en mejorar mis habilidades como facilitadora, tutora, educadora,  coach… tenía una pasión única y muy fuerte y en mi corazón que he hecho el centro de mi existencia: elevar e integrar la conciencia en el mundo.

Creo que la ignorancia es la base de todo lo que va mal en la sociedad actual. El egoísmo, la corrupción, la arrogancia, la prisa… Hemos quitado el ojo del gol, de lo que es importante: nuestra salud, pasar un momento importante con una persona amada, disfrutar de la naturaleza que es libre para todos… los valores fundamentales que hacen que sea agradable para vivir en sociedad, los momentos de descubrimiento y asombro que permiten que el alma se expanda…

Porque hay mucho que descubrir y tan poco tiempo para hacerlo. Y por último, otra clase de ignorancia – la ignorancia del corazón en forma de falta de amor y compasión.

Parece como si el poder y el control, los dueños de la oscuridad de la ignorancia, se han hecho los amos impunes en el mundo.

Yo sé que peco de ingenua pero tengo esperanza en la humanidad. Veo el potencial del futuro donde otros ven pesimismo. Me encantan los torpes, dubitativos y jóvenes débiles de hoy porque puedo ver, sin ninguna duda, su potencial para la creatividad, para el amor y para convertirse en los adultos de mañana; los que tomarán el timón del mundo mejor del que sé que yo seré testigo en mis años dorados.

Pero sin embargo, aunque he trabajado en diversos centros de enseñanza, mi experiencia ha sido que la mayoría de las escuelas de hoy enfocan exclusivamente en un objetivo principal: el componente académico de la educación. Y ésto no es lo que yo estoy buscando porque no sacia mi hambre de ver la luz interior de estos jóvenes brillando fuertemente en todo su potencial.

Lo que están haciendo no es suficiente para mí: enfocar sólo en la mente no es suficiente (ya sé que dicen que esto no es así pero ésto es la prueba que yo he visto). La ignorancia del corazón debe ser erradicada también.

¿Cómo sé que los niños no son felices? Veo el cotilleo, la intimidación, la mala conducta y la dificultad general para encajar y me ésto dice que los jóvenes están haciendo lo que se les dice, pero no están creando el mundo que son capaces de inventar. Los maestros siguen las reglas de los establecimientos en los que trabajan sin ser capaces de utilizar su sentido común (que, como dice mi padre, es el menos común de los sentidos) ya que necesitan actuar de una manera específica con el fin de asegurar su permanencia en tales establecimientos. Y además, ¡los padres pueden ser muy poderosos y aterradores!

Pero descubrí que cuando los hijos están contentos, los padres no dan miedo.

Entiendo que en una sociedad debe haber reglas y leyes y que construimos estructuras para que haya orden y no caos, pero cuando tratamos de establecer el orden anteponiendo dichas estructuras al ser humano a quien se supone que deben servir, me niego a formar parte de dicho entorno, ya que nos esclaviza y nos disminuye.

Fue en ese momento, cuando sentí que no podía respirar, cuando sentí que mi energía de vida se me iba porque estaba usando toda mi concentración para tratar de encajar, para asegurarme de no poner ni un pie fuera de la línea demarcadora estipulada. Y dije: “!Ya basta!”. Y fue así que renuncié al sistema educativo tradicional que conocemos.

El alma debe ser libre o de lo contrario la vida no tiene sentido. Vivir como un esclavo bajo la tiranía del sistema es ser muertos en vida.

Con el dolor de tratar de encajar en una organización viene el aprendizaje, pero el aprendizaje a través de la tortura: la tortura de la institucionalización. Me encontré con que los jóvenes de hoy son ferozmente individuales por lo que los sistemas escolares tradicionales no les ayudan a comprender su pasión, sus dones personales, su papel en la sociedad, su lugar en el mundo.

Ellos lo saben y lo sienten. Y los padres y los educadores lo sabemos y lo sentimos.

Se puede ver en sus caras: no te miran sino que ven a través de tí, como diciendo: “No sé de qué me hablas; lo que dices no tiene ningún sentido para mí”. O se les ve a menudo una expresión como diciéndote: “Si tú lo dices – pero no sé a quién estás tratando de convencer”. Sólo nos siguen la corriente, pero a costa de mucho.

La Academia Hout Bay ofrece otro ángulo para educar: se puede aprender por ordenador o en clase, al propio ritmo del estudiante, con o sin un tutor, asistiendo a clases en la escuela o con un tutor en casa, viajando por el mundo o permaneciendo en un lugar.

Los grupos son pequeños, los maestros tienen dedicación; la ética se centra en el desarrollo de los estudiantes a todos los niveles y no sólo en el componente académico. Los estudiantes tienen espacio y tiempo para fracasar o tener éxito y animamos a nuestros estudiantes a asumir la responsabilidad según su arraigada mentalidad de rebaño, heredada de los establecimientos anteriores, se va soltando. Y éste es el punto en el que comienzan a tomar las riendas de su propio destino.

El espíritu de esta organización emocionante y nueva es: “apoyar el desarrollo de jóvenes felices, independientes, tenaces y valientes y equiparles con las habilidades requeridas para hacer una contribución positiva a una sociedad justa, equitativa y ecológicamente sostenible”.

La pasión y el enfoque de esta misión (y yo llamo misión a este trabajo porque es así como lo siento) no me escapó a la atención la primera vez que puse el pie en la puerta de este pequeño pero próspero centro de tutoría a la entrada de Hout Bay.

Había un reto adicional: los profesores de este centro teníamos que crear los programas desde cero y ponerlos en el sistema on-line de la escuela a través de una plataforma Moodle. Yo estaba familiarizada con Moodle y, en todo caso, llevaba escribiendo mis propios libros, creando mis propias páginas web y publicando artículos en varias plataformas en línea según iba desarrollando mi negocio. Un trabajo variado, con variados desafíos… esto es sin duda lo que a mí me llama.

La visión del director era ambiciosa, y yo soy una persona ambiciosa. Sentí que podía, de manera paralela, lograr mis objetivos personales de elevar la conciencia y educar a las generaciones futuras de una forma integral y, al mismo tiempo, ayudar al director de la escuela, Daniel Landi (Dan) con su propia visión: la escuela sería el vehículo que me permitiera dedicar todo lo que he aprendido hacia un objetivo común y a su vez, yo no tendría que lidiar con el aspecto financiero y administrativo de una empresa, como fue el caso cuando tenía mi propio negocio. !Era una situación en la que todos ganábamos!

Esta visión me atrajo porque incorpora un elemento de formación de los tutores y de la comunidad en general, lo que involucró la profesora en mí, así como la facilitadora y la tutora de oratoria.

La visión más extensa de Dan significaba una expansión en la que se incluía un centro de exámenes, un centro de idiomas, un internado intensivo de verano para los estudiantes extranjeros, una escuela secundaria y otras más. !Si el lector lo puede imaginar, Dan lo quiere crear!

De hecho, la visión incluye la expansión en varias ramas, todas ellas unidas a un mensaje con un núcleo central: “Aprender Sin Límites”, el logo de la escuela.

Yo sé lo que digo cuando confirmo que el aprendizaje es limitado en muchas escuelas de hoy. Limitado en relación a lo que la sociedad necesita de nuestros hijos: una sociedad altamente tecnológica que requiere muchos conocimientos y habilidades tales como científicas o lingüísticas, en la que el individuo pueda integrarse en cualquier país o entorno cultural, utilizando habilidades transferibles entre empleos y tareas, encajando en las declaraciones de misión y objetivo de las organizaciones y, a la vez, logrando suficiente satisfacción propia.

Es algo difícil de lograr cuando una organización está fuertemente estructurada y las reglas son más importantes que las personas a las que se supone que sirve.

Tengo la intención de romper este molde.

La Academia Hout Bay es un soplo de aire fresco en un sistema educativo que fue diseñado hace 150 años con el fin de producir trabajadores no creativos para las cadenas de producción.

Esto no podría estar más lejos de la personalidad de los niños de hoy: una mentalidad robótica, repetitiva, no creativa y autómata en la que se trabaja para sobrevivir. Y nos preguntamos por qué estos niños desaparecen en sus juegos de ordenador, en un mundo virtual sin límites y donde todo es posible.

Tenemos que anclarlos en el mundo real, pero para eso tenemos que ofrecerles algo que tenga sentido, que sea relevante para ellos. Tienen que ser capaces de ver el beneficio de lo que les estamos ofreciendo para que puedan invertirse en ello y hacer un esfuerzo adicional. Si no lo logramos, nos son ellos los culpables, los fracasados: somos nosotros. Ellos son sólo son un espejo de la eficacia y la eficiencia de nuestro sistema. Podemos culparles a ellos y ponerles etiquetas, pero lo cierto es que en cuanto resonamos en su frecuencia, ellos responden inmediatamente, se suben a bordo de nuestro proyecto y producen lo que sabemos que son capaces de producir.

Siempre les he dicho a mis estudiantes, y siempre seguiré diciéndoles que estoy de su lado. No al lado de los padres, de las instituciones o incluso del director. Yo lo sé y ellos lo saben.

Es hora de que el mundo conozca estos hechos, porque yo por lo menos, tengo la intención de mantener mi visión, mi vocación y mi promesa.

Dra. Ana Garcia PhD, DTM.

Tutora de Idiomas Modernos

Oficial de Comunicaciones y Liaison

Mayo’ 2017

 

Biografia:

La dra. Ana es una especialista en comunicación y educación, con un título de Magisterio en Idiomas de la Universidad de Derio (Bilbao – España), con diplomas en 4 idiomas (español, inglés, euskera y francés) y más de 10 años de experiencia como profesora de idiomas en España (Gobierno Vasco) y Sudáfrica (Lycée Français du Cap). La dra. Ana fue uno de los 7 profesores fundadores de S.A.V.S., la primera Escuela Virtual de Sudáfrica, y supervisora de exámenes del Departamento de Lenguas en UCT (Universidad de Cape Town) para el control de calidad. Hoy, la dra. Ana es tutora de Idiomas Modernos y Oficial de Comunicaciones y Liaison para La Academia Hout Bay, un innovativo centro tutorial basado en la filosofía Montessori y con el currículum de Cambridge – IGCSE y Nivel AS.

Durante sus casi 2 décadas de vida en el Reino Unido, la dra. Ana estudió con el Instituto Británico de Gestión mientras escalaba la escalera corporativa y comenzó su trabajo como autora, facilitadora, mentora y coach dentro del ámbito de la integración de la conciencia y el potencial humano.

La dra. Ana tiene el título de Toastmasters Internacional, una organización centrada en el campo del liderazgo y la comunicación: el diploma DTM (Toastmaster Distinguido), un doctorado en Ciencias Metafísicas (PhD en Filosofía) especializándose en el Asesoramiento Transpersonal (integración de la conciencia superior en el proceso de orientación), es también un Reiki Master y Life & Business Coach graduada con Coach-U.